domingo, 29 de junio de 2014

El Inicio - Qué Vaina Venezuela Parte 1

Tantas emociones, tristezas, angustias, rabias, durante tantos años....

Desde que te levantabas a las 4 a.m. para transitar los 10 Kms que separaban tu barrio de la ciudad, que se volvían 100 Kms por los miles de seres que debían transitarlos a diario para trabajar, para estudiar, pasando todos por el único puente que unía esa ciudad cercana y lejana, con ese barrio necesario e incomprensible, desconocido y amenazante.

Desde que tus padres dejaron su corazón en el campo, porque no daba para comer, porque no había liceo para los muchachos, ni remedios para sus dolores, ni dinero fácil, ni valorización, ni respeto, ni esperanza.

Desde que los viejos te dijeron "váyase pa' Caracas mi'jo, que aquí no hay universidad y usted se tiene graduá pa' que tenga futuro" y te lanzaste a esa gran desconocida, hermosa, seductora, llena de sorpresas, que se burlaba de tu inocencia campechana, de tu acento provincial, que te enseñaba a caminar rápido, a tragar humo, a subir ascensores, escaleras eléctricas, centros comerciales, discotecas, juegos clandestinos, emociones nuevas.....a querer quedarte para siempre con ella.

Desde que la lluvia mojaba las ideas, los sueños, los miedos de la fila de cabezas que esperaban el jeep, la camionetica, para transitar de regreso el único puente que conectaba a la hermosa ciudad feliz, -con transporte hasta su casa, con carro, con mamá que te busca, con dinero para el taxi-, con el barrio ignorado y temido, que albergaba esperanzas, sueños, tristezas, ilusiones, y basura, huecos, malandros, olvido, cansancio....

Desde que la esperanza de ser reivindicado, y existir, y sentirte escuchado, mirado, sentido, respetado emergió, todo cambió, porque entonces la ciudad comenzó a odiarte y tu comenzaste a odiar la ciudad. 

El gran hablador decía cosas que te sonaban ciertas a ti y ciertas a la ciudad.... Tu merecías existir, merecías colegios y médicos y taxis que te llevaran a la puerta de tu casa ("-este taxi no sube pa' allá caballero, mucho malandro allá arriba, me disculpa mi pana, pero son órdenes, usted me entiende..."), bancos que te abrieran cuentas y te dieran préstamos, telefónicas que te instalaran teléfonos en tu casa ("- no prestamos servicio en ese sector caballero -"), médicos cercanos, abastos cercanos, colegios y liceos y universidades cercanas, - no a los 100 Kms angustiosos de siempre-.....y el gran hablador dijo que la ciudad no te dejó, porque la ciudad dijo que tu no existías, y que todo estaba bien así, y que no eran 100 Kms, sino 10.....pero el gran hablador te dijo que tu sí existías y le dijo a la ciudad que tu sí existías y que nada estaba bien así y él iba a hablar por ti, y tu le creíste, tu lo dejaste.....y la ciudad también lo dejó.

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